¿Es el ser humano vegetariano, omnívoro o carnívoro?
Publicado: 02 May 2021, 18:56
Un lector me ha pedido mi opinión sobre las cosas que se afirman en este artículo.
http://europasoberana.blogspot.com/2013 ... ivora.html
Como el artículo es largo y toca muchos puntos, lo mejor es despiezarlo y dar mi opinión de cada trozo.
Para que se puedan distinguir con comodidad los fragmentos del artículo de mis opiniones, los párrafos del artículo los pondré en azul y mis opiniones en negro.
En el artículo dicen:
La carne, la sangre, la grasa, el tuétano, la médula, los sesos y las vísceras, presidieron y alimentaron el desarrollo de nuestra inteligencia, y contribuyeron a su vez a hacer de nosotros depredadores cada vez más eficaces”.
Los antiguos homínidos, desde su origen simiesco y predominantemente frugívoro, fueron ascendiendo peldaños hasta colocarse en lo alto de la pirámide trófica el momento en el que dejaron de ser presa de otros depredadores.
La carne y la caza, junto con otros factores (como los rítmicos vaivenes del frente glacial, el uso de herramientas y fuego, la necesidad de cuidar a crías muy indefensas y la aparición de la vida social), explican la aceleración evolutiva sin precedentes que experimentaron los homínidos, llevando al cabo “saltos genéticos” sin parangón en el mundo animal.
Las frases anteriores me parecen poco coherentes: comer carne no nos puede hacer depredadores más eficaces, pues para poder comer mucha carne ya tenemos que ser eficaces. Están poniendo el carro delante de los caballos.
Para dejar de ser presa de otros depredadores superiores en fuerza y velocidad a nosotros, fue necesario el uso del razonamiento, no el consumo de carne.
Tampoco encuentran explicación a la aceleración evolutiva sin precedentes que experimentaron los homínidos, debido a que no habían leído mi artículo
viewtopic.php?f=22&t=77
en el que está explicado el meollo de la cuestión: la implantación artificial del razonamiento. Si asumimos dicha implantación, ya no nos extraña la aceleración evolutiva, que nos libráramos de los depredadores más ágiles y fuertes, y que aumentara nuestra eficacia en la caza.
El artículo hace un repaso de los antepasados nuestros de los últimos millones de años, demostrando que todos comieron carne, algo que no considero relevante. La raza humana también ha practicado el canibalismo a nivel globlal durante 50.000 años, y eso no convierte el consumo de carne humana en algo saludable o conveniente. El canibalismo es antinatural e involutivo.
Nuestros antepasados han estado unos millones de años comiendo carne debido al razonamiento. Sin razonamiento no se hubieran librado de sus depredadores, y no hubiera aumentado su número lo suficiente para tener que emigrar fuera de los trópicos. Eso está explicado en la Biblia: comer del fruto del bien y del mal (el libre albedrío o razonamiento), produce la expulsión del paraíso (los trópicos). Con el pronóstico de que tendrán dolores y enfermedades (pues fuera del trópico se verán obligados a comer porquerías y enfermarán).
Ningún animal carnívoro u omnívoro necesita armas o herramientas para cazar. Tampoco necesita haber aprendido a hacer fuego, come la carne cruda. Al 99% de los humanos la carne cruda y las vísceras goteando sangre les repugnan. La mayoría come la carne muy hecha y con salsas y condimentos que disfrazan el sabor de cadáver. Si las personas tuvieran que matar personalmente a las vacas y los cerdos, el 90% se haría vegetariano. A sus instintos les repugna la sangre y a su conciencia le horroriza matar. Si los humanos fueran omnivoros, no les repugnarían las vísceras y los cadáveres.
Si se coge a un niño de un año antes de que en la escuela le hayan cuadriculado la mente y anulado sus instintos, y se dejan en el suelo platos de fruta y carne, nunca escogerá la carne, porque sus instintos le dirigen a la comida para la que está diseñado: la fruta.
Nuestro cuerpo no dispone de herramientas, ni velocidad, ni facultades, ni ferocidad para cazar. Tampoco tiene el instinto carnívoro para arrancar las vísceras todavía calientes de un animal y devorarlas con placer, relamiéndose los labios como hace cualquier carnívoro.
Si vamos a valorar qué han comido nuestros antepasados, tendremos que seguir remontándonos en la historia, y veremos que antes de comer carne, han sido vegetarianos o herbívoros o frugívoros unos cuantos cientos de millones de años. Y que antes de eso comían fitoplancton. No veo ninguna razón para darle más importancia a unos millones de años que a otros.
Lo que realmente importa es qué clase de alimento es el más adecuado en la época actual, pues el que era bueno hace millones de años ya no tiene importancia. Para saber que tipo de alimentación nos conviene, lo tenemos muy fácil. Ningún animal salvaje enferma comiendo su alimentación habitual. Yo no he enfermado nunca sin comer carne ni pescado. No conozco a nadie que haya comido carne durante toda su vida y no haya enfermado.
Otro método sería ver qué alimentos son los que consiguen restablecer la salud a personas con enfermedades que la ciencia etiqueta de incurables o crónicas, que son todas las que no remiten solas y a pesar de los medicamentos. Con una dieta vegetariana con el 80% crudo se curan casi todas, y con el 100% crudo las pocas que quedaban. No conozco casos de gente que se haya curado de enfermedades crónicas comiendo carne.
También habría que preguntarse si la preocupación por saber si hay que comer carne se debe a creer que sin carne el cuerpo tendrá carencias alimentarias, o a la gula por comer lo que se ha comido siempre. Por las carencias no hay que preocuparse, pues incluso yo, que hago una dieta muy frugal, me paso casi todos los días de la cantidad de proteínas que recomienda la OMS.
Ciertos estudios muestran que nuestro cerebro aumentó de tamaño a medida que nuestros intestinos disminuían de longitud. Esto se debe a que, de nuestros órganos, el cerebro es el que más energía consume (un 20-25% del “presupuesto” metabólico de nuestro organismo). El sistema digestivo es el segundo despilfarrador de energía de nuestro cuerpo. Reduciendo el trabajo del sistema digestivo adoptando la alimentación cárnica, favorecimos que el cerebro pudiese acaparar un mayor porcentaje de nuestro presupuesto metabólico.
Yo me como un kilo de fruta, la más dulce y apetitosa de cada estación del año, y mi cuerpo consume muy poca energía en esa digestión. Como además hago sólo dos comidas, y no cometo incompatibilidades, mi consumo de energía en la digestión estoy seguro que será de menos de la mitad de la media de la gente que come carne.
Cometen el error habitual de relacionar el aumento de tamaño del cerebro con la inteligencia, sin tener en cuenta la implantación del razonamiento. Todo el mundo sabe que nadie usa el 5% de su cerebro, por tanto, el tamaño es irrelevante. También podemos ver que muchos animales con el cerebro de un gramo tienen una vida plena, tienen descendencia y son capaces de responder adecuadamente a los nuevos retos que les presenta la vida y, sobre todo, no viven estresados y amargados como la inmensa mayoría de los inteligentes humanos, y NO TRABAJAN. También podemos poner de ejemplo el cerebro de la ballena, que es mucho más grande que el nuestro, y es incapaz de hacer una declaración de la renta simplificada. O sea, el tamaño no importa, ni la inteligencia tampoco, sino cómo, cuándo y con qué se usa.
Los carnívoros tienen una musculatura facial más reducida, ya que interfiere con la apertura de las fauces, mientras que los herbívoros (pensemos en el caballo) tienen rostros musculosos, para pasarse gran parte del día masticando y rumiando, puesto que deben triturar la comida en trozos muy pequeños para aumentar su superficie de exposición a la flora bacteriana y a los jugos digestivos. Actualmente incluso los chimpancés, que son los grandes simios más carnívoros, pasan una media de seis horas al día simplemente masticando.
Yo puedo garantizar que durante todo el día no creo que llegue a media hora el tiempo total que estoy masticando, y eso que siempre procuro tener entre 6 y 8 kilos más de los que marca la OMS.
El artículo deja entender que comer carne es estar en la cima de la escala evolutiva. Una comprensión muy limitada de lo que es la evolución y para qué sirve. El ser más evolucionado en cada momento es el que es capaz de sobrevivir ante los cambios de las circunstancias. No es ni el más fuerte, ni el más rápido, ni el más inteligente. Si el planeta cambia y hay una temperatura de 40 grados todo el año, y no hay electricidad ni aire acondicionado, el más evolucionado es el que no se muere de calor, ni se deshidrata, ni se ahoga por el asma.
Si alguien cree que mi teoría es incorrecta, estoy dispuesto a demostrarlo con hechos reales. Nos metemos en un programa en directo como el Gran Hermano, el que me contradiga tendrá que comer sólo carne y yo sólo fruta dulce (no entrarán tomates, aguacates, etc., que se podrían considerar frutos). Andaremos todos los días 10 Km. Apostaremos una cantidad importante de dinero. El primero que se rinda, no termine los 10 Km, necesite algún medicamento o suplemento, o muera, pierde la apuesta
Para terminar diré que una vida saludable y lóngeva depende más del correcto razonamiento y la actitud mental que de los alimentos que se hayan comido. Aquí está explicado con mayor detalle:
https://salud1000x100.es/2018/09/15/com ... r-la-pata/
Y para tener hijos sanos y felices tampoco es recomendable perseguir gacelas para devorar sus entrañas.
viewtopic.php?f=6&t=3
http://europasoberana.blogspot.com/2013 ... ivora.html
Como el artículo es largo y toca muchos puntos, lo mejor es despiezarlo y dar mi opinión de cada trozo.
Para que se puedan distinguir con comodidad los fragmentos del artículo de mis opiniones, los párrafos del artículo los pondré en azul y mis opiniones en negro.
En el artículo dicen:
La carne, la sangre, la grasa, el tuétano, la médula, los sesos y las vísceras, presidieron y alimentaron el desarrollo de nuestra inteligencia, y contribuyeron a su vez a hacer de nosotros depredadores cada vez más eficaces”.
Los antiguos homínidos, desde su origen simiesco y predominantemente frugívoro, fueron ascendiendo peldaños hasta colocarse en lo alto de la pirámide trófica el momento en el que dejaron de ser presa de otros depredadores.
La carne y la caza, junto con otros factores (como los rítmicos vaivenes del frente glacial, el uso de herramientas y fuego, la necesidad de cuidar a crías muy indefensas y la aparición de la vida social), explican la aceleración evolutiva sin precedentes que experimentaron los homínidos, llevando al cabo “saltos genéticos” sin parangón en el mundo animal.
Las frases anteriores me parecen poco coherentes: comer carne no nos puede hacer depredadores más eficaces, pues para poder comer mucha carne ya tenemos que ser eficaces. Están poniendo el carro delante de los caballos.
Para dejar de ser presa de otros depredadores superiores en fuerza y velocidad a nosotros, fue necesario el uso del razonamiento, no el consumo de carne.
Tampoco encuentran explicación a la aceleración evolutiva sin precedentes que experimentaron los homínidos, debido a que no habían leído mi artículo
viewtopic.php?f=22&t=77
en el que está explicado el meollo de la cuestión: la implantación artificial del razonamiento. Si asumimos dicha implantación, ya no nos extraña la aceleración evolutiva, que nos libráramos de los depredadores más ágiles y fuertes, y que aumentara nuestra eficacia en la caza.
El artículo hace un repaso de los antepasados nuestros de los últimos millones de años, demostrando que todos comieron carne, algo que no considero relevante. La raza humana también ha practicado el canibalismo a nivel globlal durante 50.000 años, y eso no convierte el consumo de carne humana en algo saludable o conveniente. El canibalismo es antinatural e involutivo.
Nuestros antepasados han estado unos millones de años comiendo carne debido al razonamiento. Sin razonamiento no se hubieran librado de sus depredadores, y no hubiera aumentado su número lo suficiente para tener que emigrar fuera de los trópicos. Eso está explicado en la Biblia: comer del fruto del bien y del mal (el libre albedrío o razonamiento), produce la expulsión del paraíso (los trópicos). Con el pronóstico de que tendrán dolores y enfermedades (pues fuera del trópico se verán obligados a comer porquerías y enfermarán).
Ningún animal carnívoro u omnívoro necesita armas o herramientas para cazar. Tampoco necesita haber aprendido a hacer fuego, come la carne cruda. Al 99% de los humanos la carne cruda y las vísceras goteando sangre les repugnan. La mayoría come la carne muy hecha y con salsas y condimentos que disfrazan el sabor de cadáver. Si las personas tuvieran que matar personalmente a las vacas y los cerdos, el 90% se haría vegetariano. A sus instintos les repugna la sangre y a su conciencia le horroriza matar. Si los humanos fueran omnivoros, no les repugnarían las vísceras y los cadáveres.
Si se coge a un niño de un año antes de que en la escuela le hayan cuadriculado la mente y anulado sus instintos, y se dejan en el suelo platos de fruta y carne, nunca escogerá la carne, porque sus instintos le dirigen a la comida para la que está diseñado: la fruta.
Nuestro cuerpo no dispone de herramientas, ni velocidad, ni facultades, ni ferocidad para cazar. Tampoco tiene el instinto carnívoro para arrancar las vísceras todavía calientes de un animal y devorarlas con placer, relamiéndose los labios como hace cualquier carnívoro.
Si vamos a valorar qué han comido nuestros antepasados, tendremos que seguir remontándonos en la historia, y veremos que antes de comer carne, han sido vegetarianos o herbívoros o frugívoros unos cuantos cientos de millones de años. Y que antes de eso comían fitoplancton. No veo ninguna razón para darle más importancia a unos millones de años que a otros.
Lo que realmente importa es qué clase de alimento es el más adecuado en la época actual, pues el que era bueno hace millones de años ya no tiene importancia. Para saber que tipo de alimentación nos conviene, lo tenemos muy fácil. Ningún animal salvaje enferma comiendo su alimentación habitual. Yo no he enfermado nunca sin comer carne ni pescado. No conozco a nadie que haya comido carne durante toda su vida y no haya enfermado.
Otro método sería ver qué alimentos son los que consiguen restablecer la salud a personas con enfermedades que la ciencia etiqueta de incurables o crónicas, que son todas las que no remiten solas y a pesar de los medicamentos. Con una dieta vegetariana con el 80% crudo se curan casi todas, y con el 100% crudo las pocas que quedaban. No conozco casos de gente que se haya curado de enfermedades crónicas comiendo carne.
También habría que preguntarse si la preocupación por saber si hay que comer carne se debe a creer que sin carne el cuerpo tendrá carencias alimentarias, o a la gula por comer lo que se ha comido siempre. Por las carencias no hay que preocuparse, pues incluso yo, que hago una dieta muy frugal, me paso casi todos los días de la cantidad de proteínas que recomienda la OMS.
Ciertos estudios muestran que nuestro cerebro aumentó de tamaño a medida que nuestros intestinos disminuían de longitud. Esto se debe a que, de nuestros órganos, el cerebro es el que más energía consume (un 20-25% del “presupuesto” metabólico de nuestro organismo). El sistema digestivo es el segundo despilfarrador de energía de nuestro cuerpo. Reduciendo el trabajo del sistema digestivo adoptando la alimentación cárnica, favorecimos que el cerebro pudiese acaparar un mayor porcentaje de nuestro presupuesto metabólico.
Yo me como un kilo de fruta, la más dulce y apetitosa de cada estación del año, y mi cuerpo consume muy poca energía en esa digestión. Como además hago sólo dos comidas, y no cometo incompatibilidades, mi consumo de energía en la digestión estoy seguro que será de menos de la mitad de la media de la gente que come carne.
Cometen el error habitual de relacionar el aumento de tamaño del cerebro con la inteligencia, sin tener en cuenta la implantación del razonamiento. Todo el mundo sabe que nadie usa el 5% de su cerebro, por tanto, el tamaño es irrelevante. También podemos ver que muchos animales con el cerebro de un gramo tienen una vida plena, tienen descendencia y son capaces de responder adecuadamente a los nuevos retos que les presenta la vida y, sobre todo, no viven estresados y amargados como la inmensa mayoría de los inteligentes humanos, y NO TRABAJAN. También podemos poner de ejemplo el cerebro de la ballena, que es mucho más grande que el nuestro, y es incapaz de hacer una declaración de la renta simplificada. O sea, el tamaño no importa, ni la inteligencia tampoco, sino cómo, cuándo y con qué se usa.
Los carnívoros tienen una musculatura facial más reducida, ya que interfiere con la apertura de las fauces, mientras que los herbívoros (pensemos en el caballo) tienen rostros musculosos, para pasarse gran parte del día masticando y rumiando, puesto que deben triturar la comida en trozos muy pequeños para aumentar su superficie de exposición a la flora bacteriana y a los jugos digestivos. Actualmente incluso los chimpancés, que son los grandes simios más carnívoros, pasan una media de seis horas al día simplemente masticando.
Yo puedo garantizar que durante todo el día no creo que llegue a media hora el tiempo total que estoy masticando, y eso que siempre procuro tener entre 6 y 8 kilos más de los que marca la OMS.
El artículo deja entender que comer carne es estar en la cima de la escala evolutiva. Una comprensión muy limitada de lo que es la evolución y para qué sirve. El ser más evolucionado en cada momento es el que es capaz de sobrevivir ante los cambios de las circunstancias. No es ni el más fuerte, ni el más rápido, ni el más inteligente. Si el planeta cambia y hay una temperatura de 40 grados todo el año, y no hay electricidad ni aire acondicionado, el más evolucionado es el que no se muere de calor, ni se deshidrata, ni se ahoga por el asma.
Si alguien cree que mi teoría es incorrecta, estoy dispuesto a demostrarlo con hechos reales. Nos metemos en un programa en directo como el Gran Hermano, el que me contradiga tendrá que comer sólo carne y yo sólo fruta dulce (no entrarán tomates, aguacates, etc., que se podrían considerar frutos). Andaremos todos los días 10 Km. Apostaremos una cantidad importante de dinero. El primero que se rinda, no termine los 10 Km, necesite algún medicamento o suplemento, o muera, pierde la apuesta
Para terminar diré que una vida saludable y lóngeva depende más del correcto razonamiento y la actitud mental que de los alimentos que se hayan comido. Aquí está explicado con mayor detalle:
https://salud1000x100.es/2018/09/15/com ... r-la-pata/
Y para tener hijos sanos y felices tampoco es recomendable perseguir gacelas para devorar sus entrañas.
viewtopic.php?f=6&t=3