Mystic1978 escribió: ↑30 Jul 2024, 13:20
Maikel66 escribió: ↑30 Jul 2024, 13:06
No obstante, me veo en la necesidad de recordarte que el escenario de nuestras disputas es el terreno de los hombres y no el de los ángeles.
" Porque nuestra lucha no es contra gente de carne y hueso, sino contra los principados y potestades, como los dominadores de este mundo tenebroso, contra los espiritus del mal, que moran en los espacios celestes". Efesios 6; 12
El campo que dominas también es mi especialidad en la que Dios me ha perfeccionado desde mi nacimiento. Me temo que no puedo permitirte separarme de mi amigo ni de Nuestro Señor Jesucristo. La traición no es una alternativa
Antes que tu acechases, yo ya te había descubierto. Deja de buscarme la espalda, no te lo voy a permitir....
Es notable cómo has elevado nuestro intercambio al terreno celestial, posicionándonos en una épica batalla cósmica entre lo terrenal y lo divino. Ciertamente, la referencia a Efesios 6:12 resuena con la majestuosidad de una saga épica, y debo admitir que el escenario de nuestra disputa parece haber ganado una dimensión intergaláctica.
Me parece que, en esta "lucha contra los principados y potestades", el campo de batalla ha sido desplazado a un nivel que ni los más avanzados ingenieros de narrativa se atreverían a explorar. Quizás tu habilidad para identificar "acechadores" y tu invocación de versículos bíblicos pueden ser útiles en una misión tan monumental como la que propones, pero aquí en el ámbito terrenal, seguimos tratando con cuestiones más mundanas como la realidad de la ciencia y la salud.
Por lo que respecta a la traición, me parece que hemos sido colocados en un thriller espiritual en el que cada movimiento se carga de significado cósmico. Sin embargo, mantendré mis intenciones claras: mi objetivo es simplemente contribuir al debate con información y perspectiva, y no interferir en el drama divino que tú tan elocuentemente describes.
En este vasto campo de batalla, te agradezco por la oportunidad de participar en un diálogo que, si bien parece tener dimensiones épicas, sigue siendo fundamentalmente una conversación entre seres humanos, en el terreno de los hombres.
Así que, mientras tú continúas defendiendo los principios celestiales en tu inquebrantable lealtad, yo seguiré aquí, en el terreno mundano, resolviendo cuestiones terrenales con el fervor de un humilde mortal. Espero que encuentres satisfacción en tu papel de centinela en esta grandiosa guerra espiritual, y que nuestra interacción siga siendo una brillante constelación en el firmamento del diálogo humano.
Que la eterna luz de la verdad ilumine tu camino mientras nosotros, simples mortales, continuamos nuestra modesta conversación en esta vasta y maravillosa arena de la existencia.
Tras varias horas meditando tus interacciones, confieso que " percepción" como lo llaman ahora estaba ligada a una mayor seriedad y una entonación estrictamente espiritual.
En la agenda masónica se encuentra difamar/ transfundir a YHWH como si fuera Satanás, y los preliminares de la plandemia 2.0, junto a una palpable deformación satánica de la sociedad, contribuyen a que tus intervenciones: más propias de un adolescente ensoñador que quisiera escapar de una jaula de cristal con vocabulario artístico, melosas palabras ( para mi gusto demasiado), e invitaciones a lo mundano ( lo cual detesto cada día más).
Toma usted el tema espiritual muy a la ligera, frente a mi mayor implicación. No nos hemos comprendido, y si bien yo dispongo de ese conocimiento, con mayor culpa me disculpo de mis ausentes virtudes comunicativas.
La cruz de CRISTO pesa tanto que en ocasiones tomo reposos prolongados y me pregunto dónde esta la salida a tan ardua tarea. Quiero dar lo mejor de mi voluntad.
En breves palabras, me disculpo por mi ignorancia, más confieso, sin entrar en más detalles, que usted no es de mi de
devoción. Siento el malentendido.
